
«Hola, Silverianos. ¿Les gustan las películas de terror? Una noche aterradora ¿verdad? Con los estrenos y todo… ¿es una película más de terror o suspenso? Voy a contarte sobre todos los estrenos que quieras mientras miras”
Primero que nada, ya se saben. Agradecimientos totales para Paramount México por la invitación a ver Scream 7.
Porque sí… Ghostface volvió y no viene a pedir dulces. Viene a cobrar traumas pendientes.
La nuevas entrega de Scream 7 viene protagonizada ¡Tambores! por: Neve Campbell,
Courteney Cox, Isabel Mayo, Jazmín Savoy Brown, Mason Gooding, Campamento de Anna
Joel McHale, Gracia de Mckenna, Michelle Randolph, Jimmy Tatro, Asa Germann, Celeste O’Connor, Sam Computadora, Ethan Embry, Tim Simons, Mark Consuelos. Dirigida por Kevin Williamson

Pero antes de seguir, quiero que sepan algo.
En todas las reseñas existe un común denominador. ¿Lo saben? No. Se llama: Contexto.
Cuando un nuevo asesino de Ghostface emerge en la tranquila ciudad donde Sidney Prescott (Neve Campbell) ha construido una nueva vida, sus miedos más oscuros se hacen realidad a medida que su hija (Isabel May) se convierte en el próximo objetivo. Decidida a proteger a su familia, Sidney debe enfrentarse a los horrores de su pasado para poner fin al derramamiento de sangre de una vez por todas.

Porque en este universo, nada ocurre sin antecedentes y el teléfono siempre suena por una razón.
Esta nueva entrega no solo continúa la saga: marca el regreso de la sobreviviente definitiva. Después de su ausencia en Scream VI, Sidney Prescott vuelve al centro del juego. Y no como recuerdo. No como guiño. Vuelve como confrontación.
Porque si algo dejó claro la sexta entrega es que Ghostface evolucionó. Se volvió más agresivo. Más físico. Más directo.
La violencia ya no es elegante, es inmediata. No pregunta tanto… ataca. Esa versión brutal del asesino ahora tiene enfrente a la mujer que convirtió el miedo en resistencia.

Pero aquí es donde la película juega su carta más arriesgada.
Durante dos actos, el ritmo es implacable. La tensión no suelta. Cada secuencia empuja la historia hacia arriba con una energía que realmente sorprende. Hay intensidad. Hay persecución. Hay ese “wow” constante que te mantiene alerta.
Sin embargo —y como ya empieza a ser costumbre en esta nueva etapa— el tercer acto no termina de sostener el mismo impacto que prometía. Llega a su punto máximo… pero no golpea con la misma fuerza que construyó en el camino. No es un cierre débil, pero sí uno que se siente menos explosivo de lo esperado.

Y entonces está el detalle que tiene a todos hablando.
El regreso confirmado de Matthew Lillard. La pregunta es inevitable: ¿Vuelve como Ghostface? ¿Es un flashback? ¿Un engaño?
La respuesta no está aquí. Porque aquí no hay spoiler. Lo único seguro es que cuando el pasado regresa en esta saga… nunca lo hace por casualidad.
Sidney Prescott vuelve.
Ghostface es más agresivo que nunca.
Y el legado está otra vez en juego.

Así que, Silverianos… cuando las luces se apaguen y el murmullo de la sala se convierta en silencio… escuchen. Porque cuando suene el teléfono, no será casualidad. Será una advertencia.
Scream VII, ya está disponible en salas de cine desde el 26 de febrero. La pregunta no es si vas a contestar. La pregunta es si, cuando lo hagas… estarás preparado para lo que responde del otro lado.
Recuerden, soy su fiel amigo corresponsal, Axel Rodea, trayéndoles la reseña desde la primera fila ¡Hasta la próxima!






