El laberinto del fauno | Reseña

El laberinto del fauno: 20 años después, la magia sigue viva.

Hola, amigos de Silvergeek. En esta ocasión tuvimos la oportunidad de regresar a uno de esos mundos que, aunque hayan pasado los años, parecen conservar intacta su magia. Con motivo de su 20.º aniversario, El laberinto del fauno, una de las obras más emblemáticas de Guillermo del Toro, regresa a las salas de cine este 15 de octubre.

Hay películas que vemos, disfrutamos y eventualmente dejamos atrás. Y hay otras que, con el paso del tiempo, se convierten en parte de nosotros. El laberinto del fauno pertenece a ese segundo grupo.

Volver a verla en una pantalla grande después de tantos años resulta una experiencia muy especial, no solamente por reencontrarnos con una historia que muchos llevamos en la memoria, sino porque el cine de Guillermo del Toro tiene esa capacidad de hacer que descubramos nuevos detalles cada vez que regresamos a él.

La cinta nos presenta a Ofelia, una niña que, en medio de una realidad marcada por la violencia y la dureza de la posguerra española, encuentra refugio en un mundo fantástico donde un misterioso fauno le encomienda una serie de pruebas. A partir de ahí, Del Toro construye un relato donde la fantasía y la realidad conviven de una manera tan íntima que, en ocasiones, resulta difícil saber dónde termina una y comienza la otra.

Y quizá ahí se encuentra una de las grandes virtudes de esta película. La fantasía no está presente únicamente para maravillarnos; también funciona como una forma de entender aquello que resulta demasiado doloroso para enfrentar directamente.

A 20 años de su estreno, resulta fascinante observar la película desde otra perspectiva. Hay elementos que quizá de niños nos parecían simplemente mágicos o aterradores y que, al volver a ellos con más años, adquieren significados completamente diferentes.

También es imposible hablar de El laberinto del fauno sin reconocer el sello de Guillermo del Toro. Sus criaturas, sus escenarios, el diseño de producción y esa manera tan particular de convertir lo monstruoso en algo hermoso forman parte de una identidad cinematográfica que aquí se siente especialmente personal.

Y aunque conocemos a Del Toro por sus grandes criaturas y sus mundos fantásticos, esta película nos permite acercarnos a un lado mucho más íntimo de su narrativa: uno en el que los monstruos pueden representar algo más que miedo y donde la fantasía puede convertirse en refugio, resistencia y esperanza.

No queremos entrar demasiado en spoilers, especialmente porque este reestreno también representa una oportunidad perfecta para que nuevas generaciones descubran por primera vez esta historia. Para quienes ya la conocemos, volver a verla en cines es reencontrarnos con una película que ha logrado algo que no todas consiguen: mantenerse viva en nuestra memoria y seguir provocando emociones después de tantos años.

Y para quienes nunca han recorrido este laberinto, quizá no exista mejor momento para hacerlo que ahora, en la pantalla grande y celebrando sus 20 años.

El laberinto del fauno regresa a los cines este 15 de octubre. Una oportunidad para volver a creer en la magia, pero también para recordar que, algunas veces, la fantasía es la forma más poderosa de mirar de frente a la realidad.

Desde Silvergeek, celebramos este aniversario regresando a una de las películas que ayudaron a demostrar que el cine fantástico también puede ser profundamente humano.

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