
A LA OPINIÓN PÚBLICA:
AL GREMIO CINÉFILO:
A LA COMUNIDAD DE SILVERIANOS:
En un país donde la muerte de los periodistas amenaza con volverse una nota de relleno entre el tráfico y el clima, el cine nacional acaba de poner en pantalla grande una obra que nos prohíbe voltear hacia otro lado. Hacemos del conocimiento público que Cocodrilos, la ópera prima del director y guionista J. Xavier Velasco, se encuentra en las salas de cine, y su proyección exige nuestra atención inmediata por las siguientes razones:
PRIMERO. Nos hemos malacostumbrado a escuchar que apagan la voz de un reportero como si fuera una cifra fría más en un expediente. Cocodrilos utiliza la ficción cinematográfica para sacudirnos esa indiferencia. A través de la historia de Santi, un joven fotógrafo y surfista en el puerto de Veracruz cuya vida se rompe tras el asesinato de su jefa y mentora, la película retrata de frente el vacío, la desprotección y el terror real que invade a una redacción cuando matan a uno de los suyos solo por investigar donde nadie quiere que escarbes.

SEGUNDO. Lejos del espectáculo gratuito de la sangre, J. Xavier Velascoconstruye este thriller desde la paranoia cotidiana. Si hace poco vimos al director hacer dupla con Hoze Meléndez en el juego mental de Psicópata: El asesino del conejo blanco, en Cocodrilos —la primera película que filmaron juntos— el registro cambia por completo hacia un terreno seco y asfixiante. La cinta nos mete de lleno en el dilema de un chavo que se queda con información caliente en las manos y descubre que, bajo el sol del puerto, las paredes oyen, los amigos dudan y buscar la verdad es casi una sentencia.
TERCERO. Una película con esta carga necesitaba personajes de carne y hueso, no superhéroes de cartón. Acompañado por el enorme peso escénico de Arcelia Ramírez, Teresita Sánchez y Aída López, Hoze Meléndez sostiene la tensión sin necesidad de gritos ni discursos largos; su miedo se nota en las ojeras, en la respiración cortada y en la mirada de quien sabe que su única arma frente a un monstruo sin rostro es una cámara fotográfica. Con toda justicia, este trabajo le valió la nominación al Ariel como Mejor Actor de Reparto, formando parte de las seis nominaciones que la cinta cosechó ante la Academia.

CUARTO. Es urgente apoyar este tipo de cine, porque tiene el valor de hablarnos de frente sobre la verdad de nuestro país sin maquillajes ni comodidades. Las producciones nacionales que se atreven a retratar nuestra realidad no se defienden solo en redes; se defienden llenando las butacas y comprando un boleto. Cocodrilosno es un noticiero ni un panfleto: es un largometraje de suspenso impecablemente ejecutado que rinde un homenaje digno y necesario a quienes se juegan el pellejo en la calle por no quedarse callados.
Por todo lo anterior, convocamos a los lectores a acudir a su sala de cine, mirar de frente esta historia y emitir su veredicto. Se cierra esta edición no sin antes recordarles que soy su fiel amigo corresponsal, trayéndoles las reseñas desde la primera fila. ¡Hasta la próxima!

ATENTAMENTE
«Por un cine que no guarda silencio»
Ciudad de México, octubre de 2026.
AXEL RODEA
Corresponsal Titular | Silvergeek
(responsable de la publicación: Axel Rodea).






