
Réquiem: Un cuarto, dos voces, una sentencia: el secreto detrás de las 100 funciones de Réquiem.
¡Bandita Silveriana! tengo que contarles lo que viví el domingo. Esto no fue una obra de teatro cualquiera, esto fue un evento.
30 de agosto, Foro Shakespeare, cierre de temporada de Réquiem. Y no, no exagero cuando digo que la sala entera se sentía distinta esa tarde: esa vibra rara de fiesta y despedida al mismo tiempo, porque estábamos a punto de presenciar la función 100. Cien. Se dice fácil pero es un trabajazo tremendo sostener eso.
Para los que no conocen la obra, les pongo el contexto porque está heavy: Estados Unidos, futuro distópico, un niño de 11 años a horas de ser ejecutado por un crimen brutal. Sí, así de fuerte. Y toda la obra se concentra en un solo cuarto, donde la fiscal del caso —Emma, interpretada por una Marimar Vega que se roba cada silencio— recibe la visita del Padre Banks. Y aquí viene lo bueno: Bruno Bichir en ese papel es una fuerza de la naturaleza. No necesita gritar para llenar el escenario completo, con la mirada ya te dice todo.
Lo que se arma entre esos dos personajes, bajo la dirección de Enrique Singer y con el texto filoso de Reynolds Robledo, es un choque de visiones que no te suelta: ¿la violencia se cura con más violencia? ¿A qué edad se nos acaba el derecho a una segunda oportunidad? Mientras ellos dos discuten ahí adentro, afuera hay una multitud convirtiendo la tragedia en circo mediático. Se los digo directo: salí de la función pensando en esto por días.
Y ahora sí, el momento de manteles largos.
Terminada la función se armó la ceremonia por las 100 representaciones: develación de placa y padrinos de lujo apadrinando el momento. Ahí estaban Manolo Caro (sí, el de todos esos éxitos de streaming que hemos maratoneado), Oscar Uriel y Gonzalo Vega Jr., cargando con orgullo el legado de su papá. También hubo menciones especiales para el elenco que dejó huella en temporadas pasadas: Ludwika Paleta, Hernán Mendoza, Alberto Estrella y Mónica Huarte. Puro peso pesado de la actuación mexicana reunido en un mismo foro.
Pero aguanten, que aquí viene el notición real.
Réquiem NO se despide. Se va de gira. Cierra en la capital pero se avienta un tour por la República: Aguascalientes, Saltillo y Querétaro son las primeras paradas confirmadas, con más ciudades seguramente por anunciarse. O sea que si se quedaron con las ganas de ver este duelazo actoral entre Bichir y Vega, todavía tienen chance.
Yo ya la vi y se los digo sin pena: valió cada minuto. Es de esas obras que no te dejan indiferente, que te sacuden y te hacen cuestionar cosas que preferirías no cuestionar un domingo por la tarde. Justo lo que debe hacer el buen teatro.
Si Réquiem pasa por su ciudad, no se lo pierdan. Yo por lo pronto ya ando pensando en qué otra obra les voy a cotorrear la próxima vez
Y recuerden que soy su fiel amigo corresponsal, Axel Rodea, trayéndoles las reseñas desde la primera fila. ¡Hasta la próxima!












