Coyote contra Acme | Reseña

La película que casi no nos dejan ver y terminó siendo una de las mejores del año

Hay películas que llegan al cine después de años de producción, campañas enormes y planes perfectamente calculados. Y luego está Coyote contra Acme, una película que prácticamente tuvo que sobrevivir a su propia compañía para conseguir llegar a las salas.

Y qué bueno que lo hizo.

Porque después de verla resulta todavía más difícil entender cómo una película así estuvo tan cerca de quedarse guardada para siempre. Coyote contra Acme no solamente es una de las mejores películas que hemos visto de los Looney Tunes en mucho tiempo, también es fácilmente una de las películas más divertidas, creativas y disfrutables que hemos visto este año.

El Coyote finalmente se cansó de perder

La idea es tan sencilla que parece increíble que nadie la hubiera llevado antes al cine: después de décadas utilizando productos ACME que explotan, fallan o terminan provocándole alguna desgracia, Wile E. Coyote decide hacer algo diferente.

Demandar a ACME.

Para hacerlo termina trabajando con Kevin Avery, interpretado por Will Forte, un abogado que tampoco está pasando precisamente por el mejor momento de su vida. Del otro lado aparece Buddy Crane, interpretado por John Cena, defendiendo los intereses de una compañía que evidentemente hará todo lo posible por evitar que el Coyote gane.

A partir de ahí tenemos una mezcla entre película de juicios, comedia, animación y todas esas locuras que esperamos cuando escuchamos el nombre Looney Tunes.

Sobre el papel podría parecer una idea demasiado absurda para sostener una película completa, pero justamente ahí está uno de sus mayores aciertos: Coyote contra Acme entiende perfectamente qué personajes tiene entre las manos.

Los Looney Tunes siguen siendo los Looney Tunes

Una de las cosas que más disfruté es que la película nunca parece avergonzarse de ser una película de los Looney Tunes.

No intenta convertirlos en personajes modernos a la fuerza ni cambiar completamente su humor para intentar conectar con nuevas generaciones. Sigue habiendo golpes, explosiones, caídas imposibles, objetos que aparecen de la nada y situaciones completamente ridículas.

Y funciona.

Especialmente porque Wile E. Coyote sigue siendo Wile E. Coyote. No necesita comenzar a hablar durante toda la película para que podamos entender perfectamente lo que siente. Sus expresiones, movimientos y pequeños momentos cuentan muchísimo sobre el personaje.

Después de tantos años viéndolo caer desde precipicios, explotar y fracasar tratando de atrapar al Correcaminos, resulta sorprendentemente fácil ponerse de su lado.

La película logra algo que parecía complicado: hacer que sintamos cariño y hasta cierta tristeza por un personaje cuya existencia prácticamente siempre ha sido un chiste.

Una película para quienes crecimos con ellos y para quienes apenas los conocen

También me gustó muchísimo que la nostalgia está presente, pero no controla toda la película.

Claro que existen referencias, personajes conocidos y momentos que cualquier fan de los Looney Tunes va a reconocer inmediatamente, pero la película no depende exclusivamente de eso.

Puedes conocer perfectamente estos personajes y disfrutar cada pequeño detalle, pero también puedes llegar prácticamente desde cero y entender la historia.

Eso permite que funcione como una película familiar de verdad. Los niños pueden disfrutar toda la locura visual mientras que los adultos encontramos chistes y situaciones que probablemente funcionan todavía mejor después de crecer.

Y hay algo muy bonito en volver a escuchar las risas de una sala con personajes que llevan acompañando a varias generaciones.

Will Forte y John Cena entienden perfectamente en qué película están

Cuando mezclas personajes animados con actores reales siempre existe el riesgo de que ambos mundos parezcan pertenecer a películas diferentes, pero aquí funciona bastante bien.

Will Forte encuentra rápidamente la química necesaria con el Coyote y termina convirtiéndose en una especie de compañero para él. Su personaje también tiene sus propios problemas y eso permite que la relación entre ambos vaya creciendo más allá de simplemente abogado y cliente.

Pero John Cena es probablemente quien más se divierte.

Su personaje es exagerado, ridículo y completamente consciente del tipo de universo en el que existe. Cena nuevamente demuestra que tiene una facilidad enorme para la comedia cuando le permiten soltarse y aquí aprovecha cada oportunidad que tiene.

Nadie intenta tomarse demasiado en serio, pero tampoco interpretan todo como si estuvieran participando en un enorme chiste. Encontrar ese equilibrio ayuda muchísimo.

El humor clásico todavía funciona

Algo que podría preocupar antes de verla es si el humor de los Looney Tunes todavía puede sostener una película en 2026.

La respuesta es sí.

Hay secuencias que parecen directamente sacadas de uno de aquellos cortos clásicos, solamente que llevadas a una escala muchísimo mayor. La comedia física continúa funcionando porque existe creatividad detrás de cada desastre.

No solamente vemos al Coyote recibir golpes porque sí. Existe esa pequeña construcción que siempre caracterizó sus mejores aventuras: aparece una idea, creemos que podría funcionar, algo comienza a salir mal y sabemos perfectamente cuál será el resultado.

Pero queremos verlo de todas formas.

Y cuando llega el golpe, seguimos riéndonos.

La película que Warner Bros. estuvo a punto de guardar para siempre

Es imposible hablar de Coyote contra Acme sin mencionar brevemente todo lo que ocurrió detrás de ella.

La película estaba terminada cuando Warner Bros. decidió en 2023 cancelar su lanzamiento dentro de una estrategia financiera que contemplaba utilizar el proyecto como una deducción fiscal. La decisión provocó una reacción enorme entre fans y miembros de la industria, especialmente porque las primeras impresiones de quienes habían podido verla eran positivas. Finalmente Warner permitió buscar otras opciones y Ketchup Entertainment terminó adquiriendo los derechos de distribución, permitiendo su llegada a los cines en agosto de 2026.

Y después de verla, toda esa historia resulta todavía más extraña.

Porque no estamos hablando de una película incompleta o de algún experimento imposible de vender. Estamos hablando de una película divertida, accesible, familiar y protagonizada por algunos de los personajes más reconocibles de la animación.

Incluso existe cierta ironía difícil de ignorar: estamos viendo una película sobre un pequeño personaje enfrentándose a una enorme corporación mientras intenta demostrar que fue perjudicado por ella.

Y esa película casi desaparece por una decisión corporativa.

A veces la realidad escribe mejores chistes que los propios Looney Tunes.

Una película que tiene muchísimo corazón

Pero detrás de las explosiones, demandas y locuras existe algo que personalmente terminó haciendo que la película me gustara todavía más.

Tiene corazón.

Wile E. Coyote siempre ha sido uno de los personajes más persistentes de la animación. Puede caer desde una montaña, recibir un yunque en la cabeza o explotar junto con alguno de sus inventos y aun así vuelve a intentarlo.

Aquí esa característica deja de ser solamente parte del chiste.

La película habla sobre seguir intentando incluso cuando todo parece estar diseñado para que pierdas. Sobre enfrentarte a algo muchísimo más grande que tú y aun así decidir que vale la pena intentarlo una vez más.

Es un mensaje sencillo, pero funciona perfectamente con este personaje.

Porque si existe alguien capaz de enseñarnos algo sobre levantarse después de caer, probablemente sea el Coyote.

Visualmente entiende perfectamente el mundo Looney Tunes

La combinación entre personajes animados y escenarios reales también está muy bien conseguida.

La película no intenta hacer que los Looney Tunes parezcan criaturas realistas. Siguen teniendo esa apariencia 2D que conocemos y eso permite conservar muchísimo de su personalidad.

Es exactamente lo que necesitaban.

Los personajes pueden deformarse, recibir golpes imposibles y romper prácticamente cualquier regla física sin perder aquello que los hace reconocibles.

Además, las secuencias de acción aprovechan muchísimo esta libertad y hay momentos donde realmente parece que estamos viendo uno de los cortos clásicos llevado al cine.

Conclusión

Coyote contra Acme es una de esas películas que simplemente te recuerdan por qué ir al cine puede ser tan divertido.

No necesita reinventar completamente a los Looney Tunes ni convertirlos en algo que nunca fueron. Simplemente entiende por qué estos personajes llevan décadas funcionando y construye una película alrededor de ello.

Tiene humor, nostalgia, corazón, excelentes momentos de comedia y un Wile E. Coyote que finalmente recibe la oportunidad de ser mucho más que el personaje que persigue eternamente al Correcaminos.

Personalmente, me gustó muchísimo.

No solamente la considero una de las mejores películas de los Looney Tunes que se han hecho, también entra fácilmente entre mis películas favoritas de 2026.

Y quizá lo más bonito de toda esta historia es que una película sobre Wile E. Coyote terminó comportándose exactamente como Wile E. Coyote.

La tiraron.

Parecía que todo había terminado.

Y se volvió a levantar.

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