
¡Ey! ¿Qué onda bandita Silveriana? Pónganse cómodos porque hoy les traigo el reporte de cómo festejamos este pasado 14 de febrero. Nos dimos cita para festejar el día del amor y la amistad, y el spot no pudo ser mejor: KidZania, porque se armó la Noche de Amigos.

Y ojo, bandita, que este viaje no lo hice solo. Me fui muy bien acompañado de —¡tambores por favor!— mi novia Karen. Ella me acompañó en esta aventura y aquí les traemos qué tanto nos divertimos. ¡Chequen nomás!
De la chamba… ¡a la chamba!
Empezamos caminando, buscando en qué trabajar. Y pues sí, uno aplica la lógica humana: uno viene de chambear afuera… ¡pa’ ponerse a chambear adentro!
El Subterráneo
Nos aventamos primero al subterráneo de KidZania. La neta, de esta salí muy mareado (y no fui el primero), es que estoy demasiado alto para estos trotes. Nos pusieron a dar vueltas y teníamos que recorrer un circuito; eso sí, el esfuerzo valió la pena porque nos pagaron nuestros 10 KidZos. ¡Ya salió para el chesco!
El misterio de las monedas y el poder de la «Pareja Golds»

De nuevo andábamos viendo qué hacer y ¡boom! Que nos metemos a una actividad que… ¡chale, ya no recuerdo el nombre! Pero el reto estaba bueno: jugamos a encontrar 13 moneditas en el Roblox. A Karen como que se le estaba complicando la cosa, así que le tuve que echar la mano porque, ya saben, somos pareja Golds y aquí nos apoyamos en todo.
Silvergeek en la noticia: ¡Ajale baraja!
Como todo buen reportero, nos lanzamos al Centro de Medios. Nos asignaron una tarea por equipo y, obvio, nosotros nos pusimos el nombre de Silvergeek. Nuestra misión era ir al Estudio de Arte, hacer una entrevista y regresar en fa. ¿El resultado? Como buenos reporteros, ¡evidentemente ganamos!
¡Piloto al mando y mucho ritmo!
Después nos lanzamos al Aeropuerto de KidZania porque «Viajando por el mundo yo encontré…». Karen se rifó cañón siendo el primer piloto a cargo; dio todas las indicaciones como en un avión de verdad y hasta repartió la comida. ¡Toda una pro de las alturas!

Ya casi para cerrar, nos fuimos a las afueras de Imagen Televisión. Ahí se armó la cantada con José José, y es que la bandita que estaba haciendo fila traía una vibra bien chida. Al final, hasta nos tocó conducir el programa. ¡Pura celebridad, pues!
El gran final: ¡El Caballo del Rodeo!
Para rematar la noche, ¡que se arma el caballo del rodeo en pleno KidZania! Y como la Silveriana no se raja, no pudimos quedarnos sin participar. Le entramos al baile con todo el flow.
Y bueno, bandita, así termina nuestro día con esta despedida de parte del staff de KidZania. ¡Nos la pasamos increíble!
Recuerden, soy su fiel amigo corresponsal, Axel Rodea, trayéndoles la reseña desde la primera fila ¡Hasta la próxima!






