
¡Qué onda, mis silverianos teatrófilos! ¿Ya me daban por muerto? ¡Para nada! Ya saben que «hierba mala nunca muere» y aquí les traigo la primicia, porque aunque andaba un poco desconectado de las marquesinas, regresé con todo el chisme de primera mano.

Esta vez nos lanzamos al festejo por las 100 funciones de esa joyitallamada La Nota. Primero que nada, el agradecimiento de rigor a mis compitas de Mejor Teatro por tratarnos como reyes (o casi, ahorita les cuento por qué) y dejarnos ser parte de este hito en la cartelera.
El Caos VIP: Entre flashes y el «agandalle» de prensa
La cita era a las 18:00 pm en punto. Nosotros llegamos muy bañaditos y con toda la actitud de prensa internacional, listos para ocupar ese lugar privilegiado que nos merecemos para ver a los padrinos de lujo. Pero ¡oh, sorpresa! En cuanto pusieron un pie en la alfombra Benny Ibarra y la guapísima Celina del Villar, aquello se volvió la selva.
La horda de cámaras se abalanzó como si regalaran boletos para el fin del mundo. Entre empujones y el «pum-pam», conseguir una toma limpia fue misión imposible. ¡Gajes del oficio, mis chavos! Pero lo que vino después valió cada pisotón.

El «Epic Fail» más tierno del año
Benny, como el tipazo que es, se dio su tiempo para cotorrear con su fandom, los «Nacer una vez». Pero aquí viene lo bueno: en medio del fervor por conseguir una foto con el promocional de la obra, un chico del club de fans se acerca muy decidido y suelta un: «¿Me da permiso? Es que nos vamos a tomar una foto».
La «persona» a la que estaban moviendo no era otra que nuestra queridísima Mónica Huarte. ¡Imagínense la cara de todos! Pero Mónica, que es un amor, hasta se coló en las fotos del club. ¡Un momento de esos que solo pasan en el teatro!

100 veces «La Nota»: El caos de amar
Para los que andan despistados, les refresco la memoria rápido: Julián, un psicoanalista que ya no puede con su alma, decide tirar la toalla de la forma más drástica posible. Pero el destino (o su esposa Magda) tiene otros planes. Lo que sigue es una guerra de pareja escrita por Audrey Schebat que es oro puro.
Y hablando de la autora, ¡agárrense! Porque la mismísima Audrey mandó un saludo y una felicitación especial desde el otro lado del charco por estas primeras 100 funciones. No cualquiera logra que el creador de la obra le eche porras a la distancia, ¡eso habla del nivel de producción que nos estamos cargando aquí en México!
En esta función especial, tuvimos el agasajo de ver a Raquel Garza. Fue una participación breve, pero ¡qué bárbara! Esa mujer tiene una vibración y una voz que te llenan el escenario ella solita. Te hace reír y reflexionar en un abrir y cerrar de ojos.
¿Una es ninguna? El cierre explosivo
Al salir de la sala, con el corazón todavía un poco acelerado por la trama, nos esperaba la cereza del pastel: ¡Un cóctel! No cualquiera llega a las 100 funciones siendo un éxito rotundo, y había que brindar.
Y pues, ya me conocen… ¿bebidas para adultos gratis? ¡Nambre! Nos echamos unas cuantas porque, como dice el dicho, «una no es ninguna».
Fue el cierre perfecto para una noche emocionante, reflexiva y explosiva.
Si no han visto La Nota, no sé qué esperan. Vayan antes de que Julián decida, ahora sí, no bajarse del diván.
Y recuerden, que soy su fiel amigo corresponsal, Axel Rodea, trayéndoles las reseñas desde la primera fila ¡Hasta la próxima!







