Los extraños: Capítulo 1

Escrita por: Beto Castro
Los Extraños sorprendió a propios y extraños hace 17 años en cines. Aquella película fue causante de un trauma sobre los peligros que traía irse a pasear a una zona lejana. El público de aquel tiempo recogió con interés aquella propuesta que con el tiempo se volvió de culto y que justamente los jóvenes de esos años (hoy ya rozando los 40) recuerdan con cierta nostalgia.

Con todo esto y teniendo en 2024 una nueva entrega que supone una reinvención renovada de ese clásico de culto, la cinta muestra otra cara de lo terrible que llegan a ser la relajación y la meditación que uno puede tener con su pareja.
Pese a que se siga repitiendo aquel mecanismo y prejuicios que son la presencia de los lugares abandonados (en este caso cabañas en el bosque), la película sigue con algunos errores que hacen sorpresiva su secuela en corto.

Sin embargo, hay que reconocer que los actores que son casi desconocidos cumplen con sus papeles de víctimas de manera convincente. Esta buena labor logra que conectes con ellos pero dificulta curiosamente con sus decisiones que pueden sentirse un tanto ridículas.

Justo con este detalle el filme resta puntos en conseguir que se sienta creíble lo que sucede, apostando con que el espectador pueda suspender su sentido de la realidad para aceptar el actuar de los personajes. Del terror a las risas hay un tramo corto y eso puede suceder con la audiencia más casual.
Pese a lo anterior, resalta un ambiente bien trabajado y que alcanza el nivel óptimo para una propuesta de terror. La cabaña ocupa un lugar más allá de locación, como si de un personaje más se tratará que soporta una historia que va debilitándose con cada error, cada situación ilógica pero que irónicamente responde bien al título de la producción.

Aunque no quedará en la memoria como la original, Los Extraños: Capítulo 1 posee la suficiente confianza para asegurar una secuela directa que llegará en octubre que promete revelarnos el rostro de los sádicos antagonistas y develar el destino de unas víctimas que nos han acompañado.