
Hay juegos que no solo se recuerdan, se sienten. Rayman es uno de esos. Han pasado 30 años desde que apareció por primera vez en 1995 y esta edición especial no es solo un relanzamiento más, es prácticamente una cápsula del tiempo para volver a vivir uno de los plataformas más importantes de los 90.
Rayman 30th Anniversary Edition no es un simple remaster con gráficos más nítidos y ya. Es una recopilación que reúne distintas versiones del Rayman original tal como se lanzó en diferentes plataformas. Y eso cambia mucho la experiencia, porque no todos los Rayman clásicos eran exactamente iguales.
Todas las versiones reunidas en un solo lugar
Aquí puedes jugar la versión de PlayStation, que fue la más popular en su momento y la que muchos recuerdan con más cariño. También está la versión de MS-DOS, que tiene pequeños cambios en sonido y presentación. Se incluye la edición de Atari Jaguar, que fue una de las primeras en aparecer y que tiene diferencias técnicas interesantes si te gusta comparar versiones retro. Además, están las adaptaciones de Game Boy Color y Game Boy Advance, que obviamente tuvieron que ajustarse a las limitaciones portátiles de su época. Ver cómo el mismo juego se transformó según el hardware es parte del encanto de esta colección.
Pero eso no es todo. La edición también incorpora niveles adicionales que en su momento salieron como expansiones para PC, así como contenido creado por la comunidad que amplía bastante la experiencia original. Eso significa que no solo estás jugando el Rayman clásico, sino también material que muchos nunca probaron.
Uno de los detalles más interesantes es la inclusión de material que nunca se lanzó oficialmente en su época. Poder ver prototipos o versiones tempranas ayuda a entender cómo fue evolucionando el proyecto. Es como asomarte detrás del telón y ver cómo se construyó este clásico.

Un clásico difícil que ahora se siente más justo
Si hablamos del juego como tal, Rayman sigue siendo un plataformas en 2D donde avanzas por mundos llenos de color, enemigos extraños y obstáculos que cada vez se vuelven más complicados. No hay mapa que te lleve de la mano ni tutoriales eternos. El aprendizaje es directo: prueba, error y mejora. Y aunque el diseño es caricaturesco, la dificultad es seria. Hay niveles donde un salto mal calculado puede mandarte de regreso bastante lejos.
Lo interesante es que esta edición añade opciones modernas que cambian completamente cómo se vive el juego. Puedes rebobinar unos segundos si fallas un salto complicado, activar vidas infinitas o facilitar el guardado. Esto no elimina el reto, pero sí reduce la frustración. Antes podías quedarte atorado mucho tiempo en una sola sección. Ahora tienes herramientas para avanzar sin sentir que estás perdiendo horas por un pequeño error.
Visualmente, el estilo artístico sigue siendo uno de sus mayores aciertos. Los escenarios están llenos de detalles, colores vivos y animaciones que todavía hoy transmiten personalidad. No depende del realismo ni de texturas ultra detalladas. Depende de su diseño. Y eso hace que, incluso después de tres décadas, no se sienta viejo.
La música también recibe un tratamiento especial. Hay una versión renovada de la banda sonora que respeta la esencia original pero con un toque más actual. Puede que algunos fans más nostálgicos prefieran exactamente las melodías como las recuerdan, pero el nuevo sonido no rompe la experiencia. Más bien la acompaña de forma coherente.

Algo que realmente le da valor a esta edición es el contenido detrás de cámaras. Hay material conceptual, entrevistas y documentos que ayudan a entender cómo nació Rayman y qué lo hizo diferente en su momento. Para quienes disfrutan la historia del videojuego, esto suma muchísimo. No es solo jugar, es entender el contexto de por qué este personaje se volvió tan importante.
Eso sí, hay que ser claros: Rayman sigue siendo un juego exigente. Aunque tengas ayudas activadas, su diseño original no se suavizó por completo. Hay partes donde necesitas precisión y paciencia. No es un plataformas relajado, es un juego que te pide atención y habilidad.
En conjunto, Rayman 30th Anniversary Edition se siente como una celebración bien pensada. No intenta reinventar el clásico ni convertirlo en algo que no es. Respeta su identidad, la amplía con contenido adicional y añade herramientas modernas para que más jugadores puedan disfrutarlo sin desesperarse. Es una forma muy completa de revisitar uno de los pilares del plataformas en 2D.





