Martina y los Hombres Pájaro

La obra cuenta la historia de Martina, una niña que vive en un pueblo de Guerrero y cuyo papá tuvo que irse a Estados Unidos en busca de una vida mejor. El tiempo pasa, él no regresa y la ausencia comienza a ocupar un lugar demasiado grande en la vida de la pequeña. Pero Martina no está dispuesta a quedarse sentada esperando. Con una mochila al hombro y mucho valor, decide emprender un largo viaje para encontrarlo hasta la frontera.

A través de sus ojos, la obra se acerca a una realidad que muchas personas conocen de cerca: el camino de quienes dejan su casa, su familia y todo aquello que conocen para buscar una oportunidad al otro lado de la frontera. Sin convertir la experiencia migratoria en un discurso frío, Martina permite mirar esas dificultades desde la imaginación y la sensibilidad de una niña.

Porque Martina también imagina.

Para ella, su papá puede volar libre como un pájaro. Esa imagen se convierte en una especie de refugio, pero también en una forma de mantener viva la esperanza. Mientras avanza por un camino que no siempre resulta sencillo, la niña se aferra a sus recuerdos y a la idea de volver a abrazar a la persona que extraña todos los días.

La propuesta no pretende esconder las partes difíciles de la vida. Por el contrario, las pone frente al espectador, pero lo hace desde un lugar cercano, respetuoso y profundamente humano. La ausencia, el miedo, la incertidumbre y la separación familiar aparecen filtrados por la imaginación de Martina, haciendo que una historia sobre migración también se convierta en una historia sobre el amor.

En ese sentido, Martina habla de mucho más que de una niña buscando a su padre. Habla de lo que hacemos cuando alguien que queremos está lejos; de cómo los recuerdos pueden convertirse en una brújula y de cómo la esperanza puede aparecer incluso en los momentos más complicados.

La dramaturgia está a cargo de Mónica Hoth y la dirección de Rodolfo Soto. El reparto está integrado por Bruceth Boyzo, Alondra Mina, José Uriel García Solís y Erick Herrera Borja. El equipo creativo se completa con Clarisse Monde en el diseño de vestuario, Edgar Mora en escenografía e iluminación, Julieta Anzures en el diseño de máscaras y Yurev Vivero en la musicalización.

Con una historia aparentemente sencilla, Martina abre una conversación enorme: ¿hasta dónde somos capaces de llegar por alguien que amamos? Quizá la respuesta esté en esa mochila que la protagonista decide cargar y en la esperanza que la acompaña durante todo el camino.

Porque algunas búsquedas no comienzan en un mapa. Comienzan en el corazón.

Escrita por: Maga Espinosa.

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