Los domingos | Reseña

¡Qué onda, bandita Silveriana! Pónganse cómodos, saquen el rosario (o el mezcal, que para el caso es lo mismo) porque hoy vamos a hablar de «Los domingos», la película que llega a las salas gracias a Zima Entertainment para recordarnos por qué las cenas familiares son el octavo círculo del infierno.

Primero, hablemos de la logística, que tiene el mismo sentido que una misa en latín: la película se llama Los domingos, pero se estrena un jueves, y nosotros la vimos un lunes. ¿Lógica? Cero. ¿Es cine? Absolutamente. Porque si algo nos gusta en este medio es sufrir con estilo.

 El «Milagro» de los Goya

Esta cinta no viene sola; trae bajo el brazo 5 Premios Goya (Mejor película, dirección, guion, actriz protagonista y de reparto). O sea, tiene más medallas que un general coreano, así que si no te gusta, probablemente el problema seas tú y tu falta de «sensibilidad artística». Están advertidos.

La Trama: De la Universidad al Convento con contexto.

Conozcan a Ainara, una brillante chica de 17 años que, en lugar de estar preocupada por su examen de admisión o por cuántos likes tiene su último post, decide que lo suyo es el look de hábito y el voto de silencio. Anuncia que se quiere meter de monja de clausura.

¡Pum! La bomba estalla y, de repente, la casa se vuelve un campo de batalla donde todos tienen una opinión, pero nadie tiene la razón.

El Zoológico Familiar (Los Personajes)

La directora Alauda Ruiz de Azúa nos regala un retrato familiar tan preciso que da miedo. Aquí nadie es santo, aunque lo intenten:

• Ainara (Blanca Soroa): La joven «idealista» que decide el resto de su vida antes de saber cómo lavar su propia ropa. Representa esa edad donde cualquier decisión es un drama nacional y, por supuesto, ningún adulto la toma en serio porque «está chava».

• Maite (Patricia López Arnaiz): La tía que todos tenemos. Esa mujer dura, calculadora y controladora que se cree la encarnación de la perfección. Se opone a la decisión de Ainara no por atea, sino porque no puede soportar que alguien tome una decisión que ella no aprobó primero en su Excel mental. Spoiler: su vida es un desastre, pero es experta en decirte cómo vivir la tuya.

• Iñaki (Nagore Aranburu): El papá que aplica la técnica milenaria de «si no me muevo, no me ven». No se quiere meter en broncas, no quiere responsabilidades y básicamente deja que el barco se hunda mientras él busca el control remoto.

• Pablo (Juan Minujín): El tío «buena onda» y esposo de Maite. Es el único que dice «déjenla ser», probablemente porque es el único que ya se dio cuenta de que vivir con Maite es más difícil que el voto de castidad.

Veredicto Silveriano: Entre el Incienso y el Veneno

Es fascinante cómo en pleno 2026, una película nos viene a restregar que, por más tecnología y progreso que tengamos, seguimos peleándonos por las mismas cosas que en el siglo XII. La espiritualidad es solo el pretexto para que esta familia se saque los ojos y nos demuestre que Maite finge ser perfecta mientras su matrimonio se cae a pedazos, y que Iñaki es un experto en la mediocridad.

Los domingos es una belleza cinematográfica, sí, pero también es un recordatorio de por qué muchos preferirían el encierro en un convento antes que pasar otra Navidad con sus parientes.

Vayan a verla. Sirve que reflexionan sobre su propia familia disfuncional y, de paso, se sienten intelectuales por ver cine premiado un jueves.

Puntuación: 5 Ave Marías y un mezcal para el susto. 

Así que ya lo saben, bandita. Si quieren ver cómo una familia se despedaza con estilo y devoción, preparen el espíritu. Los domingos llego a las de cine el 01 de abril. ¡Amén! 

Y recuerden, que soy su fiel amigo corresponsal, Axel Rodea, trayéndoles las reseñas desde la primera fila ¡Hasta la próxima!

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