Fenrir el Dios Lobo | Teatro

En el escenario del teatro El Galeón Abraham Oceransky, la compañía Teatrapos presenta Fenrir: El Dios lobo, una propuesta que retoma la mitología nórdica para reflexionar sobre el destino impuesto, la lealtad y las fracturas internas del poder. Inspirada en la figura de Fenrir, el mítico lobo destinado a desencadenar el Ragnarok, la puesta no se limita a narrar un épico, sino que profundiza en la dimensión emocional del personaje. Más que un antagonista, Fenrir aparece como una figura marcada por la desconfianza y la condena anticipada, cuestionando si realmente es un monstruo o el resultado del temor de los Dioses ante aquello que no pueden controlar.

Uno de los ejes dramáticos más potentes es la relación entre Fenrir y Tur, dónde la lealtad y el sacrificio adquieren un peso trágico. La decisión que conduce al sacrificio no se presenta como un simple acto heroico, sino como el punto de quiebre entre la confianza y la traición.

La puesta incorpora además una figura colectiva particularmente inquietante: un grupo de enanos portando enormes máscaras de paja, cuya presencia dogs de una dimensión ritual y casi onírica al montaje. Estos personajes inducen a Tur a beber el “agua del olvidó”, alterando de su memoria y desviando el curso de la profecía que lo vinculaba al sacrificio -ya fuera el suyo o el de Fenrir -La colusión de estos enanos con Loki y Hela refuerza la idea de que la tragedia no surge de un único villano, sino de una red de intereses y manipulaciones que operan desde las sombras.

Particularmente relevante es la construcción de Hela como motor y político de la tragedia. En esta adaptación, se le presenta como primogénita desplazada y posible heredero, cuya exclusión del poder -al otorgarse a Tyr el papel de Dios de la guerra -derrota una profunda sed de venganza. La tragedia deja de ser únicamente el cumplimento inevitable de una profecía y se convierte en consecuencia directa de decisiones de poder y exclusión.Desde esta perspectiva, el enfrentamiento entre Tyr y Fenrir no responde solo al destino mítico, sino a una estrategia cuidadosamente orquestada para quebrar a

Odín en lo más íntimo: La perdida o destrucción de su propio hijo. La lucha entre Odín y Loki concentra la tensión ideológica de la obra: orden contra caos, control contra rebelión. El poder divino se fractura desde su interior.

Visualmente, la puesta destaca por una atmósfera oscura y envolvente. La iluminación y el diseño escénico construyen un espacio simbólico donde lo mítico dialoga con una sensibilidad contemporánea. El uso de máscaras , elementos rituales y el trabajo corporal del elenco sostienen la intensidad emocional, especialmente en las escenas de confrontación.

Más allá de la narrativa mitológica, Fenrir: El Dios Lobo plantea preguntas vigentes: ¿Somos dueños de nuestras decisiones o estamos atados a lo que otros temen que seamos?

¿Puede la exclusión sembrar la semilla de la tragedia?

La obra acerca el mito a públicos jóvenes sin perder profundidad temática, invitado a mirar estás historias antiguas como reflejo de dinámicas humanas actuales.

Ficha técnica:

• Título: Fenrir: El Dios Lobo

• Autor: Yafte Arias

• Dirección: Andrea Cruz Meléndez

• Compañía: Teatrapos

• Sede: Teatro El Galeón Abraham Oceransky

• Género: Fantasía Épica/ Teatro Juvenil

• Duración: Aprox. 90 minutos

• Público recomendado: +8

Escrita por: Valeria Elizabeth Aguirre Sanchez

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