El peso de las hormigas | Teatro

El peso de las hormigas” es una de esas obras que logra hablar de temas profundos sin perder el sentido del humor. Lejos de convertirse en una lección moralizante sobre los problemas de las nuevas generaciones, esta producción de Teatro UNAM y Los Endebles apuesta por una comedia inteligente, irreverente y profundamente humana que conecta tanto con jóvenes como con adultos.

Escrita por el dramaturgo canadiense David Paquet, traducida por Boris Schoemann y dirigida con gran sensibilidad por Angélica Rogel, la obra nos presenta a Jeanne y Olivier, dos estudiantes que observan el mundo desde lugares muy distintos, pero comparten una misma inconformidad. Jeanne es una joven neurodivergente que se niega a ajustarse a las expectativas sociales, mientras que Olivier vive consumido por la ecoansiedad y el temor constante ante el futuro del planeta. Ambos se sienten fuera de lugar dentro de un sistema educativo y social que parece ignorar sus preocupaciones más genuinas.

Lo que comienza como una simple elección para el consejo estudiantil termina convirtiéndose en una especie de revolución juvenil. A través de situaciones absurdas, diálogos ingeniosos y un humor que nunca deja de ser crítico, la obra cuestiona las estructuras de poder, la indiferencia de los adultos y la dificultad de encontrar espacios donde las nuevas generaciones sean realmente escuchadas. Sin caer en discursos simplistas, “El peso de las hormigas” invita a reflexionar sobre el impacto que pueden tener las pequeñas acciones cuando se convierten en esfuerzos colectivos.

El título de la obra funciona como una metáfora poderosa. Una sola hormiga parece insignificante, pero miles de ellas trabajando juntas son capaces de mover montañas. Esa idea atraviesa toda la puesta en escena y se convierte en un recordatorio de que incluso las voces más pequeñas pueden generar cambios cuando encuentran una causa común.

Uno de los mayores aciertos del montaje es el extraordinario trabajo actoral. Germán Bracco, Mariana López-Dávila, Mahalat Sánchez y Boris Schoemann despliegan una energía impresionante al interpretar más de veinte personajes distintos. Cada transformación ocurre con fluidez y precisión, demostrando un dominio escénico que mantiene al público atento y sorprendido durante toda la función.

La experiencia se enriquece aún más gracias a la música en vivo de Yayo Villegas, quien acompaña la acción escénica creando atmósferas que potencian tanto los momentos cómicos como los más emotivos. A esto se suma la ingeniosa escenografía de Félix Arroyo, construida a partir de materiales escolares reciclados, una decisión estética que dialoga perfectamente con los temas de la obra y refuerza su espíritu creativo y contestatario.

“El peso de las hormigas” es una propuesta fresca, divertida y necesaria. Una obra que demuestra que el teatro puede abordar temas complejos con inteligencia, humor y sensibilidad, dejando al público con risas, preguntas y la certeza de que incluso las voces más pequeñas tienen el poder de transformar el mundo.

Escrita por: Hilda Margarita Puga Espinosa

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