
Cosmos, escrita y dirigida por Germinal Roaux, es una película que se toma su tiempo, no es lenta, solo lleva su propio ritmo para contar una historia, una historia que parece simple en un inicio, pero poco a poco va mostrando su complejidad.

Este largometraje narra cómo dos personas que se encuentran en el ocaso de sus vidas pasan de ser extraños a tener una conexión profunda, mostrando como la amistad no tiene edad, ni el amor una sola forma.
La historia tiene lugar en un área rural del estado de Yucatán, México y aunque no podemos ver los colores del paisaje, ocupa otras herramientas para transportarnos ahí como los sonidos de las aves, del viento jugando con las hojas de las plantas y los árboles, de la lluvia, también usa el idioma para ello podemos escuchar a los personajes hablar en maya y español.

El maya en la cinta no es aleatorio, pues denota pertenencia y ayuda a que entendamos parte de los orígenes de cada personaje. Hablando de los personajes principales, aunque cada uno tiene su propio pasado no por ello se salvan de caer en algunos clichés, como por ejemplo del de la persona atea preguntándole al creyente a cerca de su fe.
Una de las cosas que mas me gusto de esta película es que las escenas que más me impactaron no necesitaron diálogos, la fotografía en conjunto con el sonido y las actuaciones hablaron por sí solas.

Cosmos obtuvo una mención especial en la sección Gran Premio de Ficción del Festival Internacional de Cine de Ginebra del 2025, así que, si te gusta la ficción y estas buscando algo diferente de Hollywood, esta es una gran opción.
Este largometraje estará disponible en cines a partir del 19 de febrero, los detalles de las funciones los podrás consultar en la página y redes sociales de la distribuidora y productora Piano.





