
¡Qué onda, mi bandita silveriana y cashondota! ¡Agárrense los calzones porque la reina de las asalta-cunas está de regreso y viene con todo! Nuestra queridísima Ludwika Paleta aplicó de nuevo la de “colágenopara la piel y para el alma” en su nueva película. Ya párele tantito, mija, ¡deje algo para las demás que también andamos necesitadas de un buen retoque!

Deseo estará distribuido bajo la tutela de nuestros mejores amigos de Cinépolis Distribución, así que agradecemos que nos traigan ya en serio esta propuesta cashonda que no es tan cashonda, ¡pero que sí es cashonda!
Tenemos a la icónica Ludwika Paleta compartiendo pantalla con el talentosísimo José María Yazpik, acompañados por Óscar Casas y Leonardo Ortizgris. Bajo la dirección de la visionaria Teresa Suárez, nos presentan una propuesta que muchos están confundiendo… Pero antes que nada, vayamos al contexto Bartolo.

Primero que nada tienen que conocer a Lucero (la espectacular LudwikaPaleta ). Ella es la definición de «I have it all»: abogada súper exitosa, casa de revista, un esposo estable y una vida de puros lujos. Pero… plottwist, no todo lo que brilla es oro. Detrás de esa perfección, Lucero siente un vacío que solo el peligro puede llenar.
¡Y aquí es donde se pone bueno! Entra a escena Matías (el guapísimo Óscar Casas ), el nuevo instructor de natación. Lo que empezó como un «¿quién es ese niño?» se convierte en una conexión prohibida que pone a temblar toda su estabilidad.
¡Pero esperen, que hay más! La cosa se pone súper intensa porque no solo Lucero cae en la tentación… ¡su propia hija también empieza a sentir cosas por él! Sí, leyeron bien: un triángulo generacional que va a hacer que todo explote.

Es una historia de deseo, secretos y decisiones que te cambian la vida para siempre.
Pero a ver, hablemos con la verdad: desde que salió el tráiler, todas sentimos que la temperatura subió y sí, nos dio esas vibras de que veríamos la versión mexa de una peli erótica. Y no les voy a mentir, tiene escenas que te hacen sentir cosas de shavas y te dejan pegada a la pantalla. Pero, ¡ojo aquí! No se me queden con la finta. Estamos ante un thriller erótico en toda regla. Es ese juego psicológico donde el deseo es solo la carnada para algo mucho más oscuro y retorcido. ¡Ya vaya que retorcido!
Ahora, les cuento: la película va rápido, casi como precoz, y al principio como que no terminas de conectar la relación entre los protagonistas, pero luego te pones a pensar y dices… ¡ah, esperen, pues así pasa en la vida real! Así que, viéndolo así, la propuesta está súper cool. La verdad es que se agradece ver algo diferente y bien hecho en el cine mexicano; si van por el morbo, se van a terminar quedando por el suspenso.

¡Prepárense, cashondos! Porque Deseo ya aterrizó en la cartelera y viene dispuesta a incendiar la pantalla. Si buscaban una excusa para escapar de la rutina, esta película es el combo perfecto de lujuria, locura y fantasía.
Y recuerden, que soy su fiel amigo corresponsal, Axel Rodea, trayéndoles las reseñas desde la primera fila ¡Hasta la próxima!






