
¡Silverianos! Les traigo noticias desde las Europas, directamente desde España para el mundo.
Y es que la película de la que hablaremos hoy es El Orfanato: “La Posesión”… y solo tengo una cosa que decirles: por favor, no la vean. Está horrible. Fin del comunicado. Bye.
Recuerden que soy Axel Rodea, trayéndoles las reseñas desde la primera fila. Hasta la próxima.

¡No se crean, bandita silveriana!
Obviamente no nos vamos a ir así nada más…
Hablemos bien de esto.
Y para eso ocupamos al famosísimo…
¡CUIDADO, AGÁCHATE!
¡Que casi te da… EL CONTEXTO!
La madre de Sofía desapareció misteriosamente dentro del antiguo internado donde trabajaba como maestra. La policía cerró el caso sin respuestas claras, asegurando que probablemente se había marchado por voluntad propia. Pero Sofía, con apenas 14 años, sabía que eso no era verdad. Su madre jamás la habría abandonado.
Desesperada por respuestas, y atormentada por sueños en los que escuchaba su voz susurrándole desde la oscuridad, Sofía recurre a algo prohibido: una ouija. Lo que comienza como un juego se convierte en una experiencia aterradora cuando el tablero empieza a moverse con fuerza propia. Una sola frase se forma lentamente bajo sus dedos temblorosos: ¡Orfanato!
Convencida de que el espíritu de su madre intenta guiarla, Sofía logra ingresar al internado haciéndose pasar por nueva alumna. Pronto descubre que los pasillos guardan más que ecos y sombras
¡Suena tan atractivo! Pero no lo es.

Este largometraje, interpretado por Sara Jiménez, Ángela Arellano, OtiManzano, Magdalena Broto, Lara Boedo y Eva Egido, y dirigido por Guillermo Barreiro Pérez, intenta vendernos una experiencia inquietante… pero se queda en el intento.
Desde su póster promocional hace una clara alusión a un clásico del cine español. Y sí, lo voy a decir: ¡qué ofensa!
La referencia evidente a El Orfanato (2007) no es casualidad. Utiliza prácticamente la misma tipografía, evocando aquella atmósfera que nos marcó hace casi dos décadas… pero más allá del guiño visual, no hay absolutamente nada que la acerque al clásico.
Y cuando juegas con la nostalgia del público… más te vale estar a la altura.
El Orfanato: La posesión en realidad lleva por nombre Tu sangre.
Y no, no tiene absolutamente nada que ver con El Orfanato.
Eso sí… en las actuaciones son casi idén—
¡Ah, no! Perdón.

Esta cinta nos da cátedra de algo muy específico: que lo que creíamos “mala actuación” puede ser superado. Aquí hablamos de actuaciones malísimas. De todo el elenco… pero especialmente de su protagonista, Sara Jiménez.
La película es realmente del 2024, aunque en México llegó a salas el pasado 12 de febrero. Y llegó… sin pena ni gloria.
Aunque, siendo honestos, pena sí debería dar.
Porque usar la referencia visual de un clásico del cine español para impulsar un film que no está a la altura… es una estrategia que deja más dudas que aplausos.

Y la verdad… no.
Así que ya no te quito más tu tiempo.
Pero eso sí… cuido tu economía.
Porque soy tu fiel cuidador de cartera, para que no gastes en este film que, créeme, no lo vale.
Yo soy Axel Rodea, trayéndote las reseñas desde la primera fila ¡Hasta la próxima!






