
El universo Bratz se reinventa y apuesta por el formato mini. Bratziez, las nuevas muñecas coleccionables que ya comienzan a perfilarse como el próximo bag charm viral, llegan oficialmente a México para conquistar a fans, coleccionistas y amantes de la cultura pop.
Con su inconfundible bratitude, las Bratziez capturan el espíritu Bratz a través de una experiencia de unboxing que celebra la individualidad, la moda y el estilo personal. La colección está compuesta por seis personajes que representan distintas personalidades: Angel, el cerdito más sweet; Bunny Boo, el conejito con más actitud; Kool Kat, la gatita más fashion; Pretty Princess, la rana más glam; además de Sugar y Spice, dos figuras especiales pensadas para los verdaderos coleccionistas.
Un coleccionable que también es accesorio
Más allá de ser figuras para exhibir, cada Bratziez está diseñada como un accesorio funcional. Gracias a su charm clip en forma de labios, pueden llevarse en la bolsa, el cinturón, la mochila o incluso en botellas de agua, sumándose a la tendencia de bag charms y accesorios con personalidad que dominan la moda actual.
Cada caja sorpresa incluye también un accesorio en forma de biberón y un certificado de autenticidad, reforzando su carácter coleccionable y el atractivo del unboxing.
De fenómeno en Estados Unidos a lanzamiento en México
Lanzadas originalmente en noviembre de 2025 en Estados Unidos, las Bratziez se convirtieron rápidamente en un fenómeno entre fans, agotándose en línea y generando alta demanda en tiendas físicas. Su mezcla de nostalgia Y2K, moda y sorpresa las posicionó como una de las propuestas más comentadas dentro del universo Bratz.
A partir de febrero, Bratziez estarán disponibles en México de manera exclusiva en Walmart y Liverpool, convirtiéndose en un nuevo objeto de deseo para quienes crecieron con la marca y para nuevas generaciones que buscan accesorios con identidad propia.
Actitud sin importar el tamaño
Con una combinación irresistible de nostalgia, moda y experiencia coleccionable, Bratziez marca un nuevo capítulo dentro del universo Bratz, demostrando que la actitud no depende del tamaño y que el estilo siempre encuentra nuevas formas de expresarse.






