
Bandita silveriana! ¡Fanática del cine mexicano!
Les traigo noticias, y es que nuestros amigos de Cinépolis Distribución nos invitaron a ver Sobriedad me estás matando. ¿Estas bien? Sí. Y ¿Ansioso por contarles sobre esta película? También.
Sobriedad me estás matando está protagonizada por Octavio Hinojosa (Raffi), Alfonso Borbolla (Trino), Maya Zapata (Inés) y Hugo Catalán (Simón)
Ya te sabes la fórmula, y si eres nuevo por aquí, pues ahí va: ¡Pongámonos en contexto!
Raffi se hunde en la adicción, entrando y saliendo de clínicas durante 17 años, hasta que finalmente es expulsado. Obligado a volver a la “vida normal”, se topa con el rechazo de su familia. Sin embargo, su amigo Trino lo acoge y, como si no fuera suficiente caos, le revela que su amor platónico, Inés, está divorciada.
Trino insiste en que Raffi debe desintoxicarse, trabajar y “merecer” la atención de Inés. Pero mientras intenta recomponer su vida, Raffi tiene que enfrentarse a sus verdaderos enemigos: sus monstruos interiores y lo que pasó hace justo 17 años, cuando todo se fue al cheto.

Ahora sí, ya tenemos todas las herramientas. Desglosemos.
Sobriedad me estás matando toca un tema sumamente sensible: las adicciones. Eso sí, no busca ser profunda ni pretende colocarse como cine de arte. Aquí no veremos al protagonista consumiéndose hasta los huesos ni un retrato crudo y devastador. La película decide abordarlo desde la comedia y el humor ácido, sin alejarse del conflicto central: lo complicado —y a veces humillante— que es reincorporarse a la vida cotidiana cuando estás sobrio.
El director Raúl Campos nos regala una historia de supervivencia emocional, donde la sobriedad no es el final feliz, sino apenas el comienzo del verdadero conflicto. Porque dejar una adicción no te convierte automáticamente en una mejor versión de ti mismo; solo te deja frente a ti… sin anestesia.

La química entre Octavio Hinojosa y Alfonso Borbolla es uno de los motores de la película. Trino es ese amigo incómodo pero necesario: empuja, presiona, pero no abandona. Raffi, por su parte, es un personaje roto, contradictorio, que no busca redención inmediata, sino un lugar donde volver a encajar, aunque sea a trompicones.Maya Zapata (Inés) funciona como un ancla emocional importante sin caer en el cliché de la salvadora, mientras que Hugo Catalán (Simón) se roba varias carcajadas gracias a su relación tensa, absurda y caótica con Raffi.
Y nada más para que te des un picón para ir a verla el soundtrack está liderado por el Cheetes y ¡Uff! Con la rolita protagonista.
Sobriedad me estás matando no intenta darte una lección ¿Ah no? No. Ni sermonearte sobre las adicciones. Su apuesta es otra: mostrar lo incómodo, lo absurdo y hasta lo ridículo que puede ser volver a empezar cuando ya lo perdiste todo… incluso la paciencia de quienes te rodean.

No es una película perfecta, ni pretende serlo. Pero sí es honesta, ácida y, por momentos, dolorosamente cercana. Te vas a reír, sí… pero también te va a incomodar reconocerte en alguno de sus silencios y eso, bandita silveriana, ya es decir mucho.
Sobriedad me estás matando se estrena este 29 de enero y deja claro que la sobriedad no viene con manual ni garantía de felicidad. Llega a las salas, lista para recordarnos que dejar los excesos no te convierte en zen automáticamente… a veces solo te vuelve más consciente del caos. Y sí, eso también cansa. Pero tranquilos: la película sí viene con risas incómodas incluidas.
Ahora sí, ¿acompañarás a Raffi, Trino e Inés a descubrir qué carajos pasó hace 17 años… y por qué todo se rompió desde entonces?
Recuerda: soy tu fiel amigo corresponsal, Axel Rodea, trayéndotela reseñas desde la primera fila. Hasta la próxima.







