
Hubo una época en la que para jugar solamente necesitábamos una consola, un control y una televisión. En PC, una computadora, un teclado y un mouse eran suficientes. Hoy la historia es bastante diferente: teclados mecánicos, mouse ultraligeros, audífonos inalámbricos, monitores de alta frecuencia, iluminación, volantes, pedales y hasta escritorios completos forman parte de un ecosistema que no ha dejado de crecer.
Y aunque definitivamente no necesitamos tener el setup más caro para disfrutar un videojuego, los gamers nos hemos convertido en uno de los públicos más exigentes cuando hablamos de tecnología. Este Día del Gamer 2026 es una buena oportunidad para hablar precisamente de eso: cómo nuestra manera de jugar también ha impulsado la evolución de muchos de los dispositivos que utilizamos todos los días.
México es un país de gamers
Para entender por qué las marcas tecnológicas prestan tanta atención a los jugadores, primero hay que dimensionar el tamaño de esta comunidad. De acuerdo con información de Endeavor, México cuenta con más de 76 millones de jugadores activos, colocándose como el mercado de videojuegos más grande de Latinoamérica y el décimo a nivel mundial por ingresos.
Otro dato interesante es que el jugador promedio ronda los 36 años, así que podemos ir olvidándonos de aquella vieja idea de que los videojuegos son solamente cosa de niños o adolescentes. Actualmente encontramos personas jugando desde celulares, computadoras y consolas, algunas durante unas cuantas partidas después del trabajo y otras durante horas de competencia, streaming, creación de contenido o esports.
Los gamers podemos ser bastante exigentes
Pensemos en algo tan sencillo como un mouse. Para muchas personas solamente necesita mover el cursor y hacer clic, pero pregúntale a alguien que juega competitivamente y probablemente comenzará a hablarte de peso, sensor, latencia, frecuencia de respuesta, tipo de interruptor y hasta la forma en la que desliza sobre el mousepad.
Lo mismo sucede con los teclados, audífonos y monitores. Cuando una fracción de segundo puede significar ganar o perder una partida, pequeños detalles comienzan a importar muchísimo. Por eso muchas tecnologías que ahora encontramos en productos de consumo han tenido especial importancia dentro del gaming, como la búsqueda constante por reducir la latencia, es decir, el tiempo que pasa entre realizar una acción y verla reflejada dentro del juego.
Hasta los teclados están cambiando
Un ejemplo de esta evolución está en el Logitech G512 X 98, un teclado pensado para jugadores que buscan un mayor nivel de personalización. Cuenta con 39 alojamientos Dual Swap que permiten intercambiar entre interruptores analógicos y switches mecánicos estándar de tres o cinco pines.
Dicho de una manera mucho más sencilla: puedes modificar parte de la sensación y respuesta del teclado dependiendo de cómo prefieras jugar. Este tipo de personalización representa bastante bien hacia dónde se está moviendo el mercado, porque ya no se trata solamente de preguntarnos si un teclado es bueno, sino de descubrir si es el teclado adecuado para nosotros.
Alguien que pasa horas jugando shooters competitivos probablemente tendrá necesidades muy diferentes a quien disfruta principalmente RPG, trabaja durante todo el día en la misma computadora y por las noches entra a unas partidas con amigos.
Un mouse que hasta consiguió un Récord Guinness
Los mouse tampoco se han quedado atrás. El Logitech PRO X2 Superstrike incorpora diferentes opciones de personalización y un sistema de respuesta háptica inductiva diseñado para mejorar la velocidad y precisión con la que registra cada clic.
La tecnología incluso terminó relacionada con un récord bastante curioso: 760 clics registrados en solamente un minuto, consiguiendo un Récord Guinness. ¿Necesitamos hacer 760 clics por minuto para jugar? Probablemente no, pero demuestra hasta qué punto los fabricantes están intentando reducir el tiempo entre lo que hace nuestra mano y lo que sucede dentro del juego.
Y para un jugador competitivo, unos cuantos milisegundos sí pueden terminar haciendo la diferencia.
Escuchar también forma parte de jugar
El audio es otro apartado que ha evolucionado muchísimo alrededor del gaming. En determinados juegos, escuchar correctamente no solamente sirve para disfrutar la música o los efectos: también puede darte información. Identificar unos pasos, saber de qué dirección viene un disparo o escuchar que alguien se acerca puede cambiar completamente una partida.
Los Logitech PRO X 2, por ejemplo, utilizan drivers de grafeno de 50 mm y ofrecen conectividad LIGHTSPEED y Bluetooth, además de un micrófono cardioide extraíble con tecnología Blue VO!CE. Sin embargo, uno de los datos que más llama la atención es su autonomía de hasta 550 horas de batería, de acuerdo con la información compartida por Logitech.
Hace algunos años nos preocupaba que unos audífonos inalámbricos no sobrevivieran una sesión larga de juego. Ahora estamos hablando de dispositivos cuya autonomía puede medirse en cientos de horas.
Tener mejor equipo no te convierte automáticamente en mejor jugador
Aquí también hay que aclarar algo importante: comprar un teclado, mouse o unos audífonos más caros no va a convertirnos mágicamente en profesionales. Ojalá fuera tan sencillo.
Los accesorios pueden ofrecer mayor precisión, comodidad, menor latencia o herramientas adicionales, pero al final siguen siendo eso: herramientas. La práctica, habilidad y experiencia continúan dependiendo del jugador.
Por eso, más que perseguir el periférico más caro del mercado, lo interesante está en encontrar el equipo que realmente se adapte a nuestra manera de jugar. Para algunas personas será un mouse extremadamente ligero; para otras, unos buenos audífonos, y habrá quienes simplemente quieran un teclado cómodo que funcione igual de bien para jugar que para trabajar.
Del escritorio gamer al resto de nuestra tecnología
Lo curioso es que muchas características que hace algunos años parecían pensadas exclusivamente para gamers ahora forman parte de productos utilizados para trabajar, estudiar o crear contenido. Los micrófonos mejoraron, los audífonos inalámbricos redujeron su latencia, los teclados se hicieron más personalizables y los mouse aumentaron considerablemente la precisión de sus sensores.
La frontera entre un setup gamer y un espacio para creación de contenido o productividad es cada vez más pequeña. El mismo escritorio puede servir durante la mañana para trabajar, por la tarde para editar un video y por la noche para intentar subir de rango con amigos.
Día del Gamer 2026: jugar también impulsa la tecnología
Este 29 de agosto, el Día del Gamer no solamente celebra los videojuegos que disfrutamos, también reconoce a una comunidad que muchas veces, sin darse cuenta, ha ayudado a empujar los límites de la tecnología que utilizamos.
Siempre vamos a querer que el juego responda un poquito más rápido, que los audífonos duren más, que el mouse sea más preciso y que el teclado se sienta mejor. Y probablemente también vamos a querer alguna luz RGB que realmente no necesitamos, pero que hace que nuestro escritorio se vea increíble.
Al final, tener el mejor equipo nunca sustituirá lo más importante: las ganas de jugar. Pero si la tecnología puede hacer que esas horas frente a nuestro videojuego favorito sean más cómodas, precisas y divertidas, tampoco vamos a decirle que no a una pequeña mejora en el setup.









