MARVEL Tōkon: Fighting Souls | Reseña

Cuando Marvel encontró su propio estilo de pelea

Hay juegos que desde el primer combate te hacen pensar: “ok, esto lo entiendo”.

Y luego hay juegos que, después de unas cuantas horas, te hacen darte cuenta de que apenas estabas rascando la superficie.

MARVEL Tōkon: Fighting Souls pertenece al segundo grupo.

A primera vista parece otro juego de peleas de Marvel. Tenemos a Spider-Man, Wolverine, Iron Man, Capitán América, Storm, Doctor Doom y compañía lanzándose golpes en escenarios llenos de efectos y explosiones.

Pero después de jugarlo queda claro que Arc System Works no vino a hacer otro Marvel vs. Capcom.

Vino a hacer su propio juego.

Y, curiosamente, esa es probablemente la mejor decisión que pudieron tomar.

No es Marvel vs. Capcom. Y qué bueno.

Durante años, cada vez que se hablaba de un nuevo juego de peleas de Marvel aparecía inevitablemente la misma comparación.

Marvel vs. Capcom.

Era imposible no hacerlo. Aquellos juegos dejaron una marca enorme en el género y consiguieron algo que parecía muy difícil de repetir: hacer que poner a tres personajes completamente distintos en un mismo equipo se sintiera natural.

MARVEL Tōkon toma parte de esa idea, pero cambia las reglas.

Aquí tenemos equipos de cuatro personajes, aunque no empiezas utilizando a los cuatro de la manera tradicional. Hay un personaje principal y los demás funcionan como apoyos, cada uno con diferentes tipos de asistencia.

Además, todo el equipo comparte una misma barra de vida.

Y esto cambia muchísimo la manera de jugar.

En lugar de pensar “tengo cuatro personajes que cuidar”, empiezas a pensar “tengo cuatro herramientas que puedo utilizar para darle la vuelta a una pelea”.

Parece una diferencia pequeña.

No lo es.

La pelea empieza sencilla… hasta que deja de serlo

Una de las cosas que más me gustó de Tōkon es que no intenta espantarte desde el primer minuto.

Puedes tomar el control de Wolverine, por ejemplo, comenzar a golpear y rápidamente sentir que sabes lo que estás haciendo.

Los ataques responden bien, los combos salen con relativa facilidad y existen controles simplificados para quienes no quieren aprender de inmediato las combinaciones tradicionales de los juegos de pelea.

Esto hace que sea muy sencillo decir:

“una partida más”.

El problema es que esa partida se convierte en cinco.

Y luego diez.

Porque cuando empiezas a entender cómo funcionan las asistencias, los medidores y las posibilidades de tu equipo, descubres que detrás de esa accesibilidad hay bastante más.

Tōkon no te castiga por no ser experto, pero tampoco te premia por quedarte en lo básico.

Si quieres aprender, el juego te va dando motivos para hacerlo.

Cuatro personajes, una sola idea

El sistema 4v4 es probablemente el mayor riesgo de MARVEL Tōkon.

Y también es su mayor acierto.

Cada integrante del equipo puede cumplir una función diferente mediante sus asistencias. Puedes utilizarlas para continuar combos, controlar espacios, presionar al rival o simplemente salir de una situación complicada.

El Assemble Gauge se convierte en una parte importante de esa estrategia, porque el equipo va creciendo durante el combate y obliga a tomar decisiones sobre cuándo y cómo utilizar los recursos disponibles.

Esto genera algo que me parece particularmente divertido:

las peleas empiezan pequeñas y terminan siendo un desastre glorioso.

Al principio estás pendiente de dos personajes.

Después empiezan a aparecer asistencias.

Luego desbloqueas más posibilidades.

De repente tienes ataques entrando desde diferentes direcciones, cambias de personaje, encadenas habilidades y estás intentando recordar qué demonios estabas planeando hace diez segundos.

Y cuando sale bien…

Se siente increíble.

El verdadero protagonista es tu equipo

Algo que Tōkon hace muy bien es conseguir que elegir personajes no sea solamente cuestión de escoger a tus favoritos.

Claro que vas a querer jugar con Wolverine porque es Wolverine.

Pero después empiezas a pensar:

“¿Con quién funciona mejor?”

Y ahí comienza otra parte del juego.

Quizá Spider-Man te ayuda a mantener la presión. Quizá Iron Man te permite controlar mejor la distancia. Quizá Storm cambia por completo la manera en la que quieres acercarte al rival.

El juego consigue que formar un equipo tenga sentido más allá de reunir cuatro personajes populares.

Y eso hace que probar diferentes combinaciones sea parte de la diversión.

Porque una cosa es ganar.

Otra muy distinta es descubrir que esa combinación rara de personajes que armaste a las dos de la mañana sí funciona.

Marvel nunca se había visto así

Aquí Arc System Works juega en terreno conocido.

Quienes hayan jugado Guilty Gear o Dragon Ball FighterZ probablemente reconocerán inmediatamente ese gusto por convertir cada golpe en un espectáculo.

Pero con Marvel tienen muchísimo material para trabajar.

Y se nota.

Los personajes están llenos de personalidad. Los ataques parecen sacados directamente de una página de cómic que decidió cobrar vida, mientras que la estética inspirada en el anime le da al juego una identidad que no se parece demasiado a las representaciones más tradicionales de Marvel.

Spider-Man se mueve como Spider-Man.

Wolverine tiene esa agresividad que esperas de él.

Storm domina la pantalla de una manera que hace honor a sus poderes.

Y Doctor Doom…

Bueno.

Doctor Doom simplemente entra a la pantalla como si fuera dueño del lugar.

Los escenarios también hacen su parte. No son simples fondos bonitos detrás de los personajes: las transiciones y cambios de escenario ayudan a mantener esa sensación de que la pelea está ocurriendo dentro de una pequeña película de Marvel.

El juego quiere enseñarte a jugar

Esta es una de las cosas que más agradezco,muchos juegos de pelea te dicen:

“Aquí tienes 20 personajes. Buena suerte.”

Tōkon intenta hacer lo contrario.

Tiene tutoriales, entrenamiento, lecciones específicas para personajes y las Level-Up Missions, que te piden experimentar con combos para alcanzar determinados objetivos de daño.

Y estas últimas me parecen especialmente interesantes porque no siempre te llevan de la mano,te dan una pequeña pista y te dejan descubrir el resto.

Es una forma bastante inteligente de enseñarte que un combo no necesariamente tiene que ser el que viste en internet,puedes encontrar el tuyo.

Y cuando lo haces, hay una pequeña satisfacción que ningún tutorial automático puede darte.

Una historia que sabe exactamente lo que es

No esperaba que el Modo Episodio fuera uno de los apartados que más iba a disfrutar.

No porque sea una campaña gigantesca. No lo es.

Está dividida en cinco episodios centrados en diferentes grupos y funciona más como una colección de historias de Marvel presentadas mediante un formato de cómic en movimiento.

Y creo que ahí está precisamente el secreto.

Tōkon no intenta convertir a Marvel en un RPG de 40 horas.

Te cuenta pequeñas historias, te presenta personajes, te mete en algunos combates y te deja volver al ring.

Es suficiente para darle contexto al elenco y, de paso, funciona como una forma bastante natural de aprender cómo se comportan diferentes personajes.

No me dejó con la sensación de estar jugando una campaña épica,pero tampoco creo que quisiera eso de este juego.

Aquí es donde realmente empieza el juego

Después de probar el contenido individual, llega el momento inevitable:

“Bueno… ahora sí, vamos contra alguien.”

Y ahí Tōkon cambia.

Porque jugar contra la computadora está bien,jugar contra otra persona es otra historia.

De repente aquel combo que practicabas funciona… o no funciona.

La asistencia que creías perfecta resulta ser una pésima idea.

El personaje que pensabas que dominabas te hace descubrir que no tenías ni idea de lo que estabas haciendo.

Y entonces pierdes….. y quieres revancha.

El juego cuenta con partidas casuales, clasificatorias, salas privadas, juego cruzado y una sala abierta para hasta 64 jugadores. En PS5, además, la experiencia online ha sido destacada por su buen funcionamiento y el uso de rollback netcode.

Es claramente aquí donde Tōkon quiere que pasemos nuestro tiempo.

Y tiene sentido.

Porque este no es un juego que quieras terminar, es un juego que quieres seguir jugando.

También hay espacio para hacer el ridículo

No todo es competir seriamente.

Arcadia Rumble ofrece una experiencia mucho más caótica y relajada, con partidas para varios jugadores y elementos que se alejan del combate tradicional.

Y agradezco que exista.

Porque después de varias partidas competitivas en las que alguien probablemente te recordó que todavía tienes mucho que aprender, viene bastante bien entrar a algo donde el objetivo sea simplemente pasarla bien.

No será el modo que te mantenga jugando durante meses.

Pero sí es una buena manera de romper la rutina.

Donde sí siento que pudo dar más

No todo es perfecto.

Y aquí es donde prefiero ser muy claro.

El contenido para un jugador se queda corto frente a lo que ofrece el sistema de combate.

Los Episodios cumplen su función, pero terminan relativamente rápido. Los modos adicionales ayudan, aunque el verdadero corazón de Tōkon sigue estando en enfrentarte contra otras personas y mejorar.

Si eres alguien que compra un juego de peleas principalmente para jugar solo, probablemente vas a sentir que te falta algo.

También existe otro pequeño problema: cuando todo se junta, la pantalla puede convertirse en una locura.

Cuatro personajes, asistencias, efectos, ataques especiales, medidores y cambios de escenario pueden provocar momentos en los que no sabes si estás jugando o simplemente intentando sobrevivir a lo que está sucediendo.

Pero, siendo honestos…

¿No es un poquito eso lo que esperábamos de un juego de peleas de Marvel?

Conclusión

MARVEL Tōkon: Fighting Souls no necesitaba convertirse en Marvel vs. Capcom 4.

Y después de jugarlo, me alegra muchísimo que no lo haya intentado.

Arc System Works tomó la idea de los combates por equipos, la mezcló con su propia experiencia haciendo juegos de pelea y construyó algo que se siente diferente.

Es fácil entrar.

Es divertido desde la primera partida.

Pero también tiene suficientes capas para que, después de varias horas, sigas descubriendo cosas.

Y eso es lo que más me gusta.

Porque al final, Tōkon consigue algo que no todos los juegos licenciados logran:

no sientes que estás jugando “un juego de Marvel”.

Sientes que estás jugando un buen juego de peleas… que resulta tener a los personajes de Marvel que llevas años queriendo controlar.

Y esa diferencia importa muchísimo.

No es perfecto. Su contenido individual podría ser más generoso y el caos visual puede jugarle en contra en determinados momentos.

Pero cuando Wolverine entra al escenario, llamas a Spider-Man como asistencia, Storm comienza a controlar el espacio y todo termina con un ataque de equipo que hace vibrar la pantalla… es difícil no sonreír.

Y quizá esa sea la mejor manera de resumir MARVEL Tōkon:

es un juego que sabe que pelear con superhéroes debería sentirse así de divertido.

⭐ Calificación: 9/10

Lo mejor

  • Combate accesible sin sacrificar profundidad.
  • Excelente sistema de equipos y asistencias.
  • 20 personajes con estilos realmente diferenciados.
  • Apartado visual espectacular.
  • Gran cantidad de herramientas para aprender.
  • Muy divertido en multijugador.
  • La identidad de Marvel está perfectamente integrada al gameplay.

Lo no tan bueno

  • El contenido para un jugador se queda corto.
  • Algunas peleas pueden resultar demasiado caóticas visualmente.
  • Hay una curva de aprendizaje importante cuando empiezas a profundizar en sus sistemas.

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